La venta de viviendas sigue en picada

Esta semana, el reporte nacional del mercado inmobiliario de la Cámara Chilena de la Construcción, volvió a informar una caída en la venta de viviendas a lo largo del país. En el segundo trimestre esta bajó 14% versus el mismo periodo de 2023, constituyendo el tercer retroceso consecutivo y el mayor en más de un año.

Tras la fuerte disminución de la venta de viviendas a nivel nacional en 2022, alcanzando el menor registro de las últimas dos décadas, la demanda exhibió cierta recuperación en 2023, con un avance de 10%. De acuerdo al gremio de la construcción, se anticipa una lenta recuperación (2% en 2024 y 7% en 2025) y ventas inferiores a los promedios históricos en el mediano plazo.

Ello, por la elevada incertidumbre y por una coyuntura económica caracterizada por encarecimiento del crédito, condiciones de financiamiento más restrictivas, alza de costos sectoriales y una percepción negativa de la evolución de la economía, la demanda por viviendas sigue afectada por condiciones financieras restrictivas.

En este tiempo ha sucedido una serie de hechos que han deteriorado las condiciones económicas y de acceso al financiamiento.

Entre ellos, el aumento de la UF por la inflación y el alza de las tasas de interés (en octubre de 2019 estaban en 1,9% y hoy están sobre el 5%.

Debido únicamente a la variación de la UF, el precio de una vivienda de 4.000 UF pasó de $111.200.000 en 2019 a aproximadamente $147.960.000 en 2024

 

Un estudio de la misma entidad mostró una brusca alza de los ingresos que las personas deben acreditar para obtener un crédito hipotecario entre octubre de 2019 y junio de 2024. Por ejemplo, para financiar una vivienda de 4.000 UF hace cinco años se requería ganar $1.417.189, mientras que hoy se pide un ingreso de $2.872.145. El dividendo también creció. En 2019 la cuota llegaba a los $354.295 y hoy asciende a $718.036. Es decir, un cliente debe aportar casi el doble de pie y acreditar también el doble de renta. No obstante los sueldos no han subido lo mismo que el IPC.

La combinación de estos tres factores explica por qué los dividendos se han duplicado, así como la necesidad de mayores ingresos para cubrir su pago",

"Muchas personas han debido desistir a la compraventa justamente por esta razón. Van al banco a hacerse una evaluación crediticia y no son sujetos de crédito, lo que termina alejando el sueño de la casa propia. La cantidad de personas que pueden acceder a un crédito se ha reducido al mínimo.

Bajo este escenario el panorama es poco optimista y si a esto se suma que las medidas para reactivar la demanda no han tenido los efectos esperados, es probable que recién a mediados de 2025 veamos una situación más favorable, siempre sujeta a que se implementen medidas potentes de impulso a la demanda que, por ejemplo, mejoren tasas, disminuyan impuestos transitoriamente como el IVA o amplíen los beneficios tributarios existentes. Hay muchas acciones que se puden tomar incluso para asegurar el cumplimiento del Plan de emergencia habitacional del gobierno, pero se requiere una acción más agresiva y valiente de parte del gobierno para salir de la crisis en la que nos encontramos. Para reactivar se requiere actuar de manera decidida y con cambios y medidas excepcionales.

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